Cómo actuar frente a un comportamiento inesperado de tu gato I Efecto Mirringo Panamá

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Mi gato se porta mal

¿Cómo actuar frente a un comportamiento inesperado de tu gato?

Todos hemos vivido momentos de frustración ante un comportamiento incómodo, agresivo o desobediente de nuestro gato y esta situación es más frecuente de lo que nos imaginamos.

Cuando tomamos la decisión de incorporar un nuevo miembro a nuestra familia pensamos en lo especial que puede llegar a ser. Sabemos que estos mininos cambiarán nuestra rutina y serán una compañía increíble, pero nunca nos preparamos para sobrellevar los comportamientos inesperados de estos gatitos.

¡No te preocupes! Es posible ajustar la conducta de tu felino con un poco de amor, dedicación y mucha paciencia.

Te presentamos anécdotas de casos perdidos, no perdidos

Así como tú, otras personas han pasado por situaciones adversas con sus gatos y en esta oportunidad, algunas de ellas nos comparten sus experiencias acerca de cómo han superado estos obstáculos y ahora viven felices con sus mascotas.


Rasputín

Alison Londoño Acevedo, dueña de Rasputín, nos cuenta cómo fue la llegada de este compañero a su vida: “Rasputín fue adoptado cuando tenía dos meses. Yo lo vi súper tierno y de inmediato me enganché con él, pero todo cambió cuando empezó a despertarme todos los días a las 4:00 a. m. Y no de una forma tierna, lo hacía halándome el cabello y arañándome la cara.

Comportamiento desobediente en los gatos

Lola y Julia

Por otra parte, Juliana López Hernández, ama a sus gatas Lola y Julia, adoptadas cuando tenían dos y cinco años respectivamente. Nos cuenta que cuando Lola llegó a su apartamento, causó una alteración considerable en sus hábitos de vida.

“Lola era noctámbula, se activaba a las 9:00 o 10:00 p. m. y jugaba hasta las 5:00 o 6:00 a. m., es decir que yo no dormía por permanecer atenta y evitar que hiciera daños.

La conducta de los gatos

Historia del comportamiento de un gato

Al tratarse de algo repetitivo, comencé a notar que él se desesperaba cuando estaba encerrado, justo a esa hora, y llamaba mi atención para que lo dejara salir del cuarto. Además, cuando salía de allí se dirigía al lugar donde comía, entonces empecé a dejarle la comida servida en las noches y a mantener la puerta del cuarto abierta. A partir del pequeño cambio, nunca más volví a tener este percance con él. ¡Yo lo amo!”.

Cómo educar a un gato

Ella se colgaba de la persiana de mi cuarto, tumbaba los objetos de la casa, brincaba encima de mí, le buscaba pelea a Julia, etc.

Empecé a consultar con los veterinarios y encontré una solución. Cuando llegaba de trabajar jugaba con ella una hora, la hacía correr, utilizar sus juguetes, la perseguía y le daba mucho cariño. Así gastaba toda la energía y al final, ella se cansaba y se iba a dormir más temprano. De esta forma pude recuperar mi rutina de sueño y ajustar los hábitos y el comportamiento de Lola. Ahora, somos felices las tres en casa”.

Lulú

Otro caso es el que nos cuenta Lyda Pérez, quien por más de diez años vivió con tres hermosos gatos: "Lulú era lo más tierno del mundo y amigable con todo el que llegaba a la casa. Nosotros vivíamos en el quinto piso de un edificio y ella acostumbraba caminar por el murito del balcón.

Cierto día, caminando por ese murito, se distrajo con pájaro y cayó al parqueadero. Se fracturó una patica y perdió muchísima sangre, así que corrimos con ella para la clínica veterinaria.

El comportamiento de los gatos desobedientes

Cómo corrijo la conducta en los gatunos

Con el fin de salvar su vida, la operaron y la sometieron a varios procedimientos. Sin embargo, a causa de tanto dolor, Lulú se volvió agresiva y desconfiada, además, notamos que caminaba extraño y cuando la llevamos a revisión, el veterinario nos dijo que también había sufrido una fractura de cadera y ya no se podía operar de nuevo.

Así que lo que hicimos fue rodearla de mucho amor y delicados cuidados. Como consecuencia, ella retomó la confianza y la ternura, pero advertíamos siempre no tocarle la cadera”.

Como hemos leído, estas tres historias tienen en común el amor, la paciencia y el trabajo constante para corregir el comportamiento de los gatos. Esperamos que estas experiencias nos hayan inspirado y ayudado para permanecer firmes en la tarea de ajustar el comportamiento de nuestras mascotas.

¿Se ha portado mal tu felino? ¡Comparte tus historias en nuestras redes sociales, seguro podrás ayudar a otra persona con su gato!